Tomo II
Una novela de Sophy Pinó
Gracias al primer tomo, supimos que el final de la historia de Carlos y Azahar llegó demasiado pronto. Con el segundo, vemos que la historia de sus hijos va por otros derroteros.
Carlos Alberto y Abigail, reunidos de nuevo pese a todo —pese a que la ocultación de información perpetrada por la abuela paterna de ambos les hizo confundir cariño fraternal con amor de pareja, más que nada— e inspirados por su recuerdo, se disponen a lograr que la marca Carrasi acabe significando un futuro mejor para los más necesitados.
Él como profesor fundador de un colegio mayor que verá realizado más pronto que tarde gracias a los planos trazados por su gran amigo arquitecto, ella como maestra de música especializada en piano y canto. Sus vidas transcurrirán tranquilas entre casitas de piedra con tejados de paja, condados y compromisos. Y mansiones, unas menos frías e imponentes que otras; la dulce y acogedora Manor Pons que ha visto crecer a Carlos Alberto, por ejemplo, en contraposición a la antigua casa de doña Matilde y su marido, la impersonalidad de la cual parece competir con la opulencia que logrará encandilar al ya mencionado arquitecto, verdadero amante y amado de Abigail.
Sinopsis
En nada más y nada menos que la mansión de los Carrassi dará inicio la historia de los Seymour, o la nueva vida de Conrad y Abigail. Este segundo tomo no deja de servirle a Pinó para reivindicar que la pomposidad de los títulos nobiliarios no tiene nada que hacer contra los sentimientos, pues el arquitecto hijo de los condes de Somerset no solo no dudará en casarse con quien se considera más pueblerina hija de los humildes Meisson que marquesa, sino que además llegará a criar a tres preciosos hijos con ella.
Y la historia del hermano de esta, quien se ha sabido marqués desde el principio, dará un giro de trescientos sesenta grados precisamente lejos de la casa familiar. En el colegio mayor, fruto de sus sueños y aspiraciones de hacer de la hipocresía inglesa una sociedad accesible para todos, se dará de bruces con un capricho del destino en forma de alumna menor pero despierta y atrevida, apodado lady Ginebra, que tratará de atraerlo cual sirena mitológica.
Una simulada tarde de pesca acabará de unirlos para siempre y, aunque tendrán por delante un largo noviazgo debido a la diferencia de edad que podría dar pie a habladurías en el lugar de trabajo, echarán el ancla en Manor Pons.
Sobre la autora
Sofía Teresa González Piñeiro, literariamente conocida como Sophy Pinó, nació en un entorno tan idílico como el que acogió a Abigail durante años.
Rodeada de coloridas flora y fauna en las Rías Baixas de Galicia, no necesitó admirar casitas de piedra con tejados de paja para imaginarse en medio de los mejores paisajes y jardines de Londres.
Su madre, como la adorable Celine de Manor Pons, se encargó de sembrar en ella la semilla de la creatividad a través de relatos de cosecha propia que contaba con pasión. Años después, su hija le daría el último empujón necesario para hacer posible la publicación de su primera novela, «El secreto de la cueva».
El posterior primer tomo de «La mansión de los Carrassi» continuó haciendo patente el respeto de la autora por las personas luchadoras, y este segundo deja ver que las batallas acaban bien cuando son justas. Al final se nos presenta una batalla relacionada con un matrimonio infructuoso. Esperemos que el tercer tomo de la saga nos muestre su final.




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